Escritura
Con 10.800 flores de porcelana, Diego Cibelli crea un jardín fantástico que explora la pertenencia, la convivencia y las ambigüedades del paraíso.
Durante una residencia de un mes en Talleres Telecom, Astrid Svangren transformó el espacio en una pintura expandida donde textiles, transparencias y campos de color se entrelazan para explorar otras formas de habitar la arquitectura y el cuerpo.