30.03.2026. St Gallen, Suiza

La obra de Delcy Morelos (1967) parte de un lugar muy concreto, pero no se queda ahí. Desde hace varios años, su práctica ha logrado moverse con naturalidad entre contextos, llevando una relación profundamente local con la tierra hacia escenarios internacionales sin perder intensidad ni precisión. Nacida en Tierralta, Córdoba, y formada en Cartagena, Morelos ha desarrollado un lenguaje centrado en la materialidad: tierra, pigmentos naturales, madera. Su trabajo se sitúa en un punto entre dibujo, escultura e instalación, siempre con un énfasis claro en lo físico y lo sensorial. En los últimos años, su obra ha tenido una presencia sostenida en instituciones internacionales, con exposiciones recientes como El espacio vientre en el MUAC, Ciudad de México (2025), y Madre en el Hamburger Bahnhof – Nationalgalerie der Gegenwart, Berlín (2025).
The work of Delcy Morelos (1967) begins from a very specific place, but it does not remain there. For several years now, her practice has moved fluidly across contexts, bringing a deeply local relationship with the earth into international settings without losing intensity or precision. Born in Tierralta, Córdoba, and trained in Cartagena, Morelos has developed a language centered on materiality: earth, natural pigments, and wood. Her work exists between drawing, sculpture, and installation, always with a strong emphasis on the physical and the sensory. In recent years, her work has maintained a steady presence in international institutions, with exhibitions such as El espacio vientre at MUAC in Mexico City (2025) and Madre at Hamburger Bahnhof – Nationalgalerie der Gegenwart in Berlin (2025).

En ese contexto se presenta Las formas de la sombra, su primera exposición individual en Suiza, en el Kunstmuseum St. Gallen. Instalada en la Lokremise, la muestra propone una experiencia que se construye desde lo material. La obra está compuesta por tierra reciclada, madera reutilizada y esencias aromáticas, organizadas en una paleta contenida, cercana al negro. Más que una acumulación de elementos, lo que aparece es una atmósfera precisa, donde cada material tiene un peso específico. El espacio central se configura como un paisaje: montículos de tierra, estructuras de madera, superficies cubiertas con capas de pigmento. Las formas remiten a terrenos de cultivo, a huellas arqueológicas o a configuraciones más abstractas. No hay una lectura única, pero sí una sensación constante de estar frente a algo que se sedimenta, acumula o va guardando el tiempo.
Within this context, Las formas de la sombra, her first solo exhibition in Switzerland at the Kunstmuseum St. Gallen, takes shape. Installed at the Lokremise, the exhibition proposes an experience built through material. The work is composed of recycled earth, reused wood, and aromatic essences, arranged within a restrained, near-black palette. Rather than an accumulation of elements, what emerges is a precise atmosphere in which each material carries specific weight. The central space is configured as a landscape: mounds of earth, wooden structures, surfaces covered with layers of pigment. The forms evoke farmland, archaeological traces, or more abstract configurations. There is no single reading, but there is a constant sense of being in front of something that settles, accumulates, and holds time.

Uno de los puntos más interesantes de la exposición es cómo activa una relación directa con el visitante. No desde la espectacularidad, sino desde la atención. La obra no impone un recorrido, pero sí condiciona la forma de habitar el espacio: obliga a que el visitante baje el ritmo, ajuste la mirada y sus sentidos. La llegada de Morelos a St. Gallen se inscribe, además, en una línea curatorial del museo que busca ampliar los marcos tradicionales de la historia del arte, incorporando perspectivas que han quedado por fuera de los relatos más dominantes. Con su colección de más de 12.000 obras y una programación internacional activa, el Kunstmuseum St. Gallen funciona como un punto de conexión entre contextos diversos.
One of the most compelling aspects of the exhibition is how it establishes a direct relationship with the viewer. Not through spectacle, but through attention. The work does not impose a fixed path, but it does shape the way the space is inhabited: it slows you down, adjusts your gaze, and brings other senses into focus. Morelos’s arrival in St. Gallen also aligns with a curatorial direction that seeks to expand traditional art historical frameworks by incorporating perspectives that have often been left out of dominant narratives. With a collection of over 12,000 works and an active international program, the Kunstmuseum St. Gallen operates as a point of connection between diverse contexts.

En Las formas de la sombra, esa conexión no se da desde el contraste, sino desde la continuidad. La obra de Morelos no se traduce ni se adapta en exceso: se mantiene fiel a su lógica material. Y es precisamente ahí donde encuentra su alcance. La tierra, en este caso, no aparece como representación, sino como elemento central.
Abierta hasta el 12 de julio del 2026.
In Las formas de la sombra, this connection does not emerge through contrast, but through continuity. Morelos’s work is not overly translated or adapted; it remains grounded in its material logic. It is precisely there that its reach expands. In this case, the earth does not appear as representation, but as a central element.
On view until july 12 of 2026.

