SUSCRÍBETE

APOYA

BIKO

La movilidad siempre ha sido un problema difícil de solucionar, mucho más en ciudades como Bogotá que aparte de ser capital, acoge a más de 7 millones de habitantes. Por eso hace un tiempo, y con ayuda del boom ecológico, se ha tratado de incentivar el uso de la bicicleta como sistema de transporte alterno. Se estima que en Bogotá existen de 340 a 370 kilómetros de ciclo rutas habilitadas para uso deportivo, y como solución alterna al caos que es la movilidad. Con esto en mente Emilio Pombo, Enrique Cuellar y Tomás Brian se unieron para crear Biko, una aplicación que busca mejorar la calidad de vida de aquellos que todos los días están expuestos a varias horas de tráfico tedioso.

biko2

Biko es una aplicación para celulares que cuenta con un mapa de las vías que están habilitadas para transitar en bicicleta. Al introducir el lugar de destino, esta se encarga de mostrar las vías más optas para recorrer el trayecto. A su vez los usuarios pueden reportar información de las vías que recorren. La aplicación también hace un mapeo social que brinda información acerca de seguridad, iluminación y parqueo, entre otros aspectos.

Biko busca ofrecer un acompañamiento completo a las personas que optan por la bicicleta como medio de transporte. Enrique Cuellar, gerente general de Biko, afirma que “Motivando el uso de la bicicleta buscamos impactar positivamente la calidad de vida de las personas y el bienestar en las ciudades. Queremos no solo mejorar la movilidad en ciudades, sino también impactar positivamente la salud de sus habitantes y proteger el medio ambiente.”

biko1

Lo verdaderamente novedoso de la aplicación es que  por cada Kilómetro recorrido el usuario recibirá cierto número de monedas, las cuales serán canjeables por descuentos y promociones con más de 20 aliados comerciales, entre los cuales se encuentran Jenos Pizza, Bancolombia, Ktronix, Paneroli, Panamericana, Crepes and Waffles, Sipote burrito, Alkosto, Body Brite, entre otros.

Para su lanzamiento, idearon una campaña a la que se unieron varias celebridades. Ese día los invitados realizaron un recorrido en bicicleta desde el Crepes & Waffles de la Zona T hasta el Parque de la 93, donde además se dio inicio a una competencia que motivará a los bogotanos a pedalear por una causa social. La celebridades que se unieron a la causa, entre ellos Sebastian Yepes, Laura Tobón, Julieta Piñeres y el Gato Baptista, entre otros, seleccionaron una fundación del país a la cual apoyar, ellos competirán a través de sus redes sociales motivando a la gente a donar sus bikos por una noble causa. Quien al final del mes logre recolectar la mayor cantidad de bikos gracias a su pedaleo y a la donación de sus seguidores, obtendrá para su fundación o causa 20 millones de pesos otorgados por Sura.!

Links de interés: Biko
Sígalos en Twitter/Facebook

Más de EXCLAMA

PedroSimón: cocinar el territorio

Ubicado en Sopó, a las afueras de Bogotá, PedroSimón entiende la cocina como una herramienta para investigar el territorio, conectar comunidades y repensar la relación entre alimentación, sostenibilidad y cultura.

Anatomía de una silla

Exploraciones entre cuerpo, diseño y vestuario a través de una serie de imágenes donde la silla deja de ser objeto para convertirse en presencia.

Bestial: aquello que lo humano no ha podido domesticar

En Bestial: el sacrificio, el poder, la ofrenda, presentada en El Coleccionista Galería de Medellín, lo animal funciona como una herramienta crítica para reflexionar sobre la violencia, el poder y la memoria.

Mistranslation

Exhibition at Panorama-Venice / Una exhibición en Panorama- Venecia

Más allá del objeto: el performance como lenguaje en Colombia

El performance como una de las prácticas más experimentales y transformadoras del arte. A través del cuerpo, la acción y la presencia, artistas de distintas generaciones han explorado temas como la memoria, la identidad, la espiritualidad y las formas de habitar el mundo.

Herencia: La cancha como territorio ritual

Herencia, de Majé, transforma hojas de coca y yarumo recolectadas en distintas regiones de Colombia en una cancha de fútbol ritual. La instalación convierte el territorio en una superficie viva y efímera donde memoria, violencia, pertenencia y deseo colectivo entran constantemente en tensión.