30.07.2026. Medellín

Hay exposiciones que organizan obras; otras organizan preguntas. Dramaturgias de la existencia [sobre-vivir], la nueva muestra del Museo de Antioquia curada por Érika Martínez Cuervo, pertenece a esta segunda categoría. Más que proponer un recorrido cronológico o disciplinar, la exposición utiliza el cuerpo como una estructura desde la cual es posible leer algunas de las tensiones fundamentales de la experiencia contemporánea.
La muestra parte de una idea aparentemente sencilla: los cuerpos nunca son únicamente cuerpos. Son superficies donde se inscriben el poder, la violencia, la memoria, el deseo, la identidad y el afecto. A través de obras de más de cuarenta artistas de distintas generaciones, Dramaturgias de la existencia propone un recorrido donde la representación del cuerpo deja de responder a una condición biológica para convertirse en un espacio político y simbólico desde el cual observar la historia reciente del país.
There are exhibitions that organize artworks; others organize questions. Dramaturgias de la existencia [sobre-vivir], the new exhibition at the Museo de Antioquia curated by Érika Martínez Cuervo, belongs to the latter. Rather than proposing a chronological or disciplinary survey, the exhibition uses the body as a framework through which some of the fundamental tensions of contemporary experience can be understood.
The exhibition begins with an apparently simple idea: bodies are never just bodies. They are surfaces upon which power, violence, memory, desire, identity, and affection are inscribed. Through works by more than forty artists spanning different generations, Dramaturgias de la existencia unfolds as a journey in which the representation of the body moves beyond a biological condition to become a political and symbolic space from which to examine the country’s recent history.

Imagen cortesía del Museo de Antioquia
Lo interesante es que la exposición evita cualquier intento de construir un relato único. En lugar de ofrecer respuestas, articula una serie de atravesamientos conceptuales donde aparecen el duelo, las performatividades sociales, los imaginarios sobre la belleza, la intimidad y las múltiples formas de resistencia que atraviesan la experiencia de existir. El cuerpo aparece fragmentado, vulnerable, deseante, disciplinado o agotado, pero nunca reducido a una sola lectura.
Esta perspectiva resulta especialmente pertinente en un momento donde gran parte de las discusiones sobre el cuerpo parecen concentrarse en la identidad individual. Dramaturgias de la existencia desplaza esa conversación hacia una dimensión colectiva. Cada imagen recuerda que los cuerpos también son archivos donde permanecen inscritos los conflictos sociales, las violencias heredadas y las formas de imaginar otras maneras de habitar el mundo.
What makes the exhibition particularly compelling is its refusal to construct a single, definitive narrative. Rather than offering answers, it weaves together a series of conceptual threads in which mourning, social performativity, ideals of beauty, intimacy, and the many forms of resistance that shape the experience of existence come into view. The body appears fragmented, vulnerable, desiring, disciplined, or exhausted, yet it is never confined to a single interpretation.
This perspective feels especially relevant at a moment when much of the conversation surrounding the body is centered on individual identity. Dramaturgias de la existencia shifts that discussion toward a collective dimension. Each image reminds us that bodies are also archives, bearing the traces of social conflict, inherited violence, and the enduring possibility of imagining other ways of inhabiting the world.

El diseño expositivo acompaña esa lectura sin imponerla. Las obras establecen relaciones abiertas entre distintas temporalidades y lenguajes (pintura, fotografía, video, instalación y dibujo) permitiendo que las resonancias aparezcan más por afinidad que por explicación. El recorrido no busca conducir al espectador hacia una conclusión, sino mantener viva la pregunta.
Quizás esa sea la mayor virtud de la exposición. Recordar que sobrevivir no consiste únicamente en permanecer con vida, sino en comprender las múltiples formas en que el cuerpo continúa siendo el lugar donde se negocian la memoria, el deseo, la violencia y la posibilidad de imaginar otros futuros.
The exhibition design supports this reading without imposing it. The works establish open relationships across different temporalities and artistic languages—painting, photography, video, installation, and drawing—allowing resonances to emerge through affinity rather than explanation. The exhibition does not seek to lead the viewer toward a definitive conclusion; instead, it keeps the question alive.
Perhaps that is the exhibition’s greatest strength. It reminds us that survival is not merely about staying alive, but about recognizing the many ways in which the body continues to be the site where memory, desire, violence, and the possibility of imagining other futures are continually negotiated.


