SUSCRÍBETE

APOYA

RESTAURANTE NUEVA YORK: MISS LILY’S 7A

MissLilys1

Miss Lily’s 7A, la segunda locación del Jamaican Surf Shack, está ubicada en el corazón del East Village y es reconocido por sus tranquilas transiciones de banquete a fiesta, lo cual no es ninguna sorpresa teniendo en cuenta que el equipo detrás de el ha trabajado en todo, desde The Box y La Esquina hasta Joe’s Pub. Pero haciendo el ambiente festivo a un lado, vale la pena visitar Miss Lily’s por la comida del chef Adam Schop. Platos como el Grilled Mackerel, las Jamaican Patty Melts, y el West Indian Vegetable Curry Stew, todos inspirados en clásicos caribeños que rinden homenaje a un clásico del restaurante: el brunch staple 7A.

Dónde: 109 Avenue A
Links de interés: Miss Lily’s
Sígalo en: Facebook

Más de EXCLAMA

PedroSimón: cocinar el territorio

Ubicado en Sopó, a las afueras de Bogotá, PedroSimón entiende la cocina como una herramienta para investigar el territorio, conectar comunidades y repensar la relación entre alimentación, sostenibilidad y cultura.

Anatomía de una silla

Exploraciones entre cuerpo, diseño y vestuario a través de una serie de imágenes donde la silla deja de ser objeto para convertirse en presencia.

Bestial: aquello que lo humano no ha podido domesticar

En Bestial: el sacrificio, el poder, la ofrenda, presentada en El Coleccionista Galería de Medellín, lo animal funciona como una herramienta crítica para reflexionar sobre la violencia, el poder y la memoria.

Mistranslation

Exhibition at Panorama-Venice / Una exhibición en Panorama- Venecia

Más allá del objeto: el performance como lenguaje en Colombia

El performance como una de las prácticas más experimentales y transformadoras del arte. A través del cuerpo, la acción y la presencia, artistas de distintas generaciones han explorado temas como la memoria, la identidad, la espiritualidad y las formas de habitar el mundo.

Herencia: La cancha como territorio ritual

Herencia, de Majé, transforma hojas de coca y yarumo recolectadas en distintas regiones de Colombia en una cancha de fútbol ritual. La instalación convierte el territorio en una superficie viva y efímera donde memoria, violencia, pertenencia y deseo colectivo entran constantemente en tensión.