SUSCRÍBETE

APOYA

Home-office, ¿un fenómeno que llegó para quedarse?

“Si le hubiera preguntado a las personas qué querían, me hubieran dicho que caballos más rápidos” - Henry Ford. No concebían otra cosa porque no conocían otra cosa. Hoy el mundo se enfrenta a una nueva era donde el desarrollo de la innovación es protagonista. ¿Qué va a pasar con las dinámicas laborales?

Si bien el home-office era una tendencia que venía en alza, la coyuntura que desató la pandemia del Coronavirus ha acelerado su crecimiento en todo el mundo. Rápidamente muchas compañías y empresas tuvieron que adaptarse a esta dinámica, algunas de ellas improvisadamente y sin ningún tipo de planeación, y muchas otras con recelo, pues implica cambios sustanciales y obliga a muchos a cambiar radicalmente unas dinámicas que han operado durante décadas en nuestra sociedad, enfrentándose así a un escenario desconocido e incierto. Pero que sin duda se presenta como un panorama fértil y profuso en cuanto a innovación, creación y manifestación de nuevas ideas que a su vez dan forma a una nueva realidad.

El home-office como concepto detona en plena crisis del petróleo en los años 70, cuando el físico Jack Nilles comenzó a idear posibles maneras de optimización de recursos no renovables, bajo la premisa de “llevar el trabajo al trabajador y no al trabajador al trabajo”. Visualizando un escenario que favoreciera tanto a las personas como al planeta. Basándose en la eficiencia y los altos índices de productividad que permiten los recursos tecnológicos y en la capitalización los mismos, y adelantándose a lo que sería la Era Digital –o la Cuarta Revolución Industrial- que hoy en día es una realidad innegable.

Desde entonces esta modalidad de trabajo se ha ido implementando, poco a poco, en los diferentes rincones del mundo; una tendencia que ha venido creciendo en espejo con la industria de la tecnología, innovación y comunicación. Sin embargo, la situación coyuntural que atraviesa el mundo en 2020 ha catalizado y acelerado su crecimiento, sacudiendo y cuestionando un mercado laboral y un modelo económico que han ido perdido fuerza y vigencia con el paso de los años. Que ya no están en sintonía con las necesidades emergentes del mundo actual. Así forzando que haya un replanteamiento en los modelos y paradigmas por años añejados, pero también abonando el terreno para que florezcan nuevas industrias, mercados y modelos sociales. No acabando con lo que ya hay, sino transformando y adaptando. Pero sobre todo proponiendo e innovando, y abriendo el paso a caminos desconocidos que multiplican las posibilidades en todos los campos.

En Suecia, por ejemplo, una vez más se hace evidente cómo históricamente las crisis representan oportunidades. Las crisis reflejan y dejan en evidencia los aspectos que no están funcionando. Que necesitan ser evaluados y mejorados. Es por esto que han evolucionado el concepto de home-office a Hoffice, en aras de crear una estrategia que sea sostenible a largo plazo. Un concepto que se basa en el desarrollo de “oficinas móviles”. Oficinas entendidas desde la tarea y los equipos que se requieren, y no propiamente como un espacio fijo, inmóvil y axiomático como fue durante décadas. Oficinas que son pensadas desde el concepto y la función, y que luego se manifiestan en el espacio, y no al revés. Que por medio de sistemas inteligentes transforman un ambiente según la necesidad, así multiplicando la vida por metro cuadrado de un determinado espacio. Oficinas que se pueden alquilar, instalar, montar y desmontar fácilmente, y que cuya lógica y diseño se fundamentan principalmente en la flexibilidad y la adaptabilidad, respondiendo a una Era que nos exige lo mismo a nosotros como especie.

Son espacios de trabajo modulares y dinámicos que se acomodan con facilidad a los diferentes contextos y necesidades, que a su vez han abierto las puertas a una nueva rama del diseño espacial e industrial, creando un amplio espectro de posibilidades para responder a las dinámicas del mundo moderno. Empresas como Häfele en Alemania han puesto en marcha el desarrollo de herrajes, accesorios y sistemas inteligentes de diseño que permiten modificar y adaptar el mobiliario para crear múltiples ambientes, esto sumado a los beneficios sociales que trae la multidisciplinariedad, la integración y el intercambio, con la comodidad de los hogares, los espacios de co-working, o inclusive un entorno natural. Esto, además, como respuesta a unos defectos que trae el home-office como lo conocemos hoy en día, tales como la falta de socialización y contacto cercano con las personas y el mundo tangible. Es un punto de equilibrio –y un complemento- entre los extremos de lo tangible y lo digital.

Este es un ejemplo de muchos de cómo el mundo está enfrentando los desafíos que surgen todos los días, respondiendo a necesidades emergentes y a un nuevo modelo social y cultural que se está moldeando en torno a unos cambios que son a su vez causa y consecuencia en cada nueva circunstancia. Los gobiernos de Alemania y México, por ejemplo, ya están adelantando leyes para regular el home-office, para proveerle a los trabajadores y las empresas garantías y nuevos derechos. Para instaurarlo de manera oficial en sus países como un mecanismo que, como imaginó alguna vez Jack Nilles, favorezca tanto a las personas como al planeta. Que pueda maximizar los beneficios y las facilidades de la tecnología para frenar unos modelos que eran insostenibles para el individuo, la sociedad, y sobre todo para la naturaleza. Ese es un regalo que deja la crisis del 2020. El concepto de home-office es una realidad y la sociedad está integrando este concepto en sus dinámicas cotidianas. No es una solución circunstancial ni pasajera. Es la aceptación del inicio de un cambio de paradigmas y dinámicas que trae la era millennial.

Por Andrea Serpa Marroquín.

Más de EXCLAMA

Envoltorios – Video archivo

Conozca el registro audiovisual de Envoltorios, la exposición de Asicaz Monzón-Aguirre realizada en Galería La Cometa junto a EXCLAMA Proyectos.

La ciudad antes de convertirse en imagen en la obra de Gregorio Díaz Díaz-Granados

La primera exposición individual de Gregorio Díaz Díaz-Granados en Bogotá propone una mirada donde la fotografía deja de documentar la ciudad para convertirla en un lenguaje de luz, color y abstracción.

Fondazione Dries Van Noten y una nueva cultura del hacer

En un momento marcado por la velocidad y el consumo, Fondazione Dries Van Noten reivindica el hacer como una práctica cultural capaz de repensar el diseño, el lujo y la relación entre las personas, los materiales y el tiempo.

Mistranslation y las geografías de la memoria

Desarrollada como parte de la residencia de EXCLAMA Proyectos en colaboración con Panorama Venezia y curada por Matheew Carrillo M., Mistranslation convierte la traducción en una herramienta para pensar la memoria, la materia y las transformaciones que surgen cuando un territorio entra en diálogo con otro.

Serpentine Pavilion 2026: Arquitectura para una conversación

Más que un pabellón temporal, el proyecto de LANZA atelier propone una reflexión sobre los límites, la hospitalidad y el papel de la arquitectura como una herramienta capaz de construir comunidad, propiciar el encuentro y transformar la manera en que habitamos el espacio.

Dramaturgias de la existencia: el cuerpo como archivo de lo que permanece

Obras de distintas generaciones dialogan en una muestra que entiende el cuerpo como un archivo donde permanecen inscritas la historia, la violencia y el deseo.