SUSCRÍBETE

APOYA

EN BLANCO

Salimos a las calles y nos encontramos con varios que nos contaron porque le apostarán al voto en blanco.

Es propio de la democracia el poder ejercer un derecho: el derecho a poder manifestar, por ejemplo, a través de un voto (cualquiera que sea) una inconformidad, el derecho a poder expresar lo que está bien o incluso mal. Y es que en estos tiempos electorales, expresarse digamos, con un voto en blanco para impedir o generar resultados democráticos, es para algunos un absurdo, y para otros, una solución.

Para que el voto en blanco gane (lo cual generaría nuevas elecciones con nuevos candidatos), un 50% y más de la población colombiana tendría, primero que todo, ejercer el derecho al voto, y al hacerlo, escoger el blanco; en un país donde solo el 30% o el 20% de la población se acerca a las urnas, esa misión del color blanco parece un imposible.

Pero el asunto es que esta acción, para algunos, debería ser un regalo a la democracia, una opción para quienes creen que lo que hay, no es lo que se merece el país. Y aún cuando es prácticamente imposible que el señor blanco sea ganador, para muchos inconformes sigue siendo válido y piensan que debería (pues todavía no lo es), ser tan poderoso como otras opciones. Para conocerlos y entender sus argumentos, salimos a la calle y hablamos con personas que expresaron sus razones para escoger el voto en blanco como una alternativa en medio de tanta confusión electoral.

«Porque no sé que propone cada candidato»:

1
María Alejandra, 21 años.

«Porque ninguno cumple con mis expectativas»:

2
Laura, 20 años.

«Porque no hay por quién votar y todos los que han estado, no van a cumplir»:

3
Carmen, 27 años.

«Porque los candidatos que hay no me gustan»:

4
María Paula, 22 años.

«Porque ninguno me convence. Pelaron el cobre»:

5
Nelson, 34 años.

«Porque ya sé quienes van a ganar: los mismos, y no sé tiene en cuenta los otros candidatos»:

6
María Alejandra, 22 años.

«Porque ninguna de las propuestas de los candidatos me convence. Además estas decisiones se hacen desde la cámara y no los candidatos. El poder siempre ha estado en nichos y es necesario que llegue alguien nuevo»:

7
Mateo, 23 años.

«Porque no creo en nadie. Estamos de mal en peor»:

8
Natalia, 26 años.

“Porque siento que ninguno de los candidatos vale la pena para un cambio en este país”:

9
Camila, 26 años.

“Porque no considero que ningún candidato represente mis ideas”:

10
Carlos, 24 años.

Más de EXCLAMA

Envoltorios – Video archivo

Conozca el registro audiovisual de Envoltorios, la exposición de Asicaz Monzón-Aguirre realizada en Galería La Cometa junto a EXCLAMA Proyectos.

La ciudad antes de convertirse en imagen en la obra de Gregorio Díaz Díaz-Granados

La primera exposición individual de Gregorio Díaz Díaz-Granados en Bogotá propone una mirada donde la fotografía deja de documentar la ciudad para convertirla en un lenguaje de luz, color y abstracción.

Fondazione Dries Van Noten y una nueva cultura del hacer

En un momento marcado por la velocidad y el consumo, Fondazione Dries Van Noten reivindica el hacer como una práctica cultural capaz de repensar el diseño, el lujo y la relación entre las personas, los materiales y el tiempo.

Mistranslation y las geografías de la memoria

Desarrollada como parte de la residencia de EXCLAMA Proyectos en colaboración con Panorama Venezia y curada por Matheew Carrillo M., Mistranslation convierte la traducción en una herramienta para pensar la memoria, la materia y las transformaciones que surgen cuando un territorio entra en diálogo con otro.

Serpentine Pavilion 2026: Arquitectura para una conversación

Más que un pabellón temporal, el proyecto de LANZA atelier propone una reflexión sobre los límites, la hospitalidad y el papel de la arquitectura como una herramienta capaz de construir comunidad, propiciar el encuentro y transformar la manera en que habitamos el espacio.

Dramaturgias de la existencia: el cuerpo como archivo de lo que permanece

Obras de distintas generaciones dialogan en una muestra que entiende el cuerpo como un archivo donde permanecen inscritas la historia, la violencia y el deseo.