Cicatrices, de Luz Lizarazo: el cuerpo como resistencia
En el arte contemporáneo se han cuestionado algunas ideas sobre la individualidad y la identidad en los procesos socioculturales, gracias a diferentes expresiones artísticas donde el cuerpo fue el derrotero, justamente para debatir muchos discursos hegemónicos tanto en el campo del arte como en las sociedades.
Luz Lizarazo. Fotografía: Federico Bottia.
Estos procesos comenzaron a surgir en los años sesenta, cuando en Estados Unidos y Europa se realizaron movimientos que abogaban por los derechos civiles, y entre ellos, el feminismo, poniendo en el centro de la discusión las polémicas identitarias que visibilizaron la complejidad de los cruces entre lo público y lo privado. “Lo personal es político” fue uno de los emblemas más importantes de la segunda ola del feminismo que abrió un camino importante para muchas de las creaciones que vemos en la actualidad.
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Vista de la exposición «Cicatrices». Cortesía Museo La Tertulia.
La artista Luz Ángela Lizarazo (Bogotá, 1966), ha sido una heredera de las luchas tanto artísticas como sociales que dejaron varios de estos movimientos. “Cicatrices” ha sido el concepto que trabajó para la exposición que se inauguró en el Museo La Tertulia el pasado 14 de julio en colaboración con el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), donde tuvo en el año 2021, una exposición mucho más extensa en sus espacios. Con la curaduría de Eugenio Viola, la muestra reúne en La Tertulia, dibujos, pinturas, bordados, estampados, acuarelas y otras expresiones y propuestas que Luz Lizarazo ha realizado durante los últimos 15 años de su carrera como artista plástica.
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Vista de la exposición «Cicatrices». Cortesía Museo La Tertulia.
Las reflexiones que la artista ha encarnado desde el cuerpo, desde su presentación a través de performances tanto como su representación en diferentes medios, están inscritas a partir de temáticas como la sexualidad femenina, el placer, la violencia de género en contra de niñas y mujeres, así como las cicatrices que han dejado todas estas violencias, no solo vividas de manera cotidiana, sino violencias ejercidas por parte del Estado.
Al realizar su exposición para el Museo de Arte Moderno de Bogotá, expresó:
“Lo que el público ve en mi exposición son diferentes procesos de mi vida. Siento que la palabra cicatrices es muy importante porque es lo que nos recuerda en el cuerpo, un lugar donde hubo una herida que sanó y que ya cerró, pero que deja una huella.”
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Performance de apertura en la exposición “Cicatrices”. Fotografía: Juan Felipe Heredia.
Ahora, en el Museo La Tertulia, se continúa ese proceso de “cicatrización” por el que debe pasar todo cuerpo en resistencia. Quizás la resiliencia también sea un concepto importante de esta exposición; pues no sería posible mirar de frente las cicatrices si ya no se hubieran aceptado los dolores que causaron y las marcas que quedaron en el cuerpo físico, social y político de toda mujer y todo ser humano.
Por otra parte, el Museo La Tertulia acaba de nombrar a su nueva curadora, la investigadora, gestora e historiadora Melissa Aguilar, quien será la primera mujer en encargarse de los procesos curatoriales y museográficos del espacio.
La exposición está abierta desde el pasado 14 de julio hasta el mes de noviembre del 2022.
Horarios de atención: Martes a sábado: 10:00 a.m. a 7:00 pm.
Domingo 2:00 p.m. a 6:00 pm.
La primera exposición individual de Gregorio Díaz Díaz-Granados en Bogotá propone una mirada donde la fotografía deja de documentar la ciudad para convertirla en un lenguaje de luz, color y abstracción.
En un momento marcado por la velocidad y el consumo, Fondazione Dries Van Noten reivindica el hacer como una práctica cultural capaz de repensar el diseño, el lujo y la relación entre las personas, los materiales y el tiempo.
Desarrollada como parte de la residencia de EXCLAMA Proyectos en colaboración con Panorama Venezia y curada por Matheew Carrillo M., Mistranslation convierte la traducción en una herramienta para pensar la memoria, la materia y las transformaciones que surgen cuando un territorio entra en diálogo con otro.
Más que un pabellón temporal, el proyecto de LANZA atelier propone una reflexión sobre los límites, la hospitalidad y el papel de la arquitectura como una herramienta capaz de construir comunidad, propiciar el encuentro y transformar la manera en que habitamos el espacio.
Obras de distintas generaciones dialogan en una muestra que entiende el cuerpo como un archivo donde permanecen inscritas la historia, la violencia y el deseo.