25.05.2026. Bogotá
Texto por: Marcela Acevedo

En el umbral del cuerpo,
donde la forma aún no decide su nombre,
la materia espera.
Vestimos lo heredado —
capas de otros,
deseos que no nacieron en nosotros—
hasta que, en el roce,
todo cae en silencio
y el gesto aparece.
Entonces el cuerpo desciende.
Desciende hacia lo esencial:
el cartón, memoria del tránsito;
la piedra, guardiana del tiempo;
la seda,
como un rastro leve de lo humano.
Nada se eleva sin antes tocar fondo.
La escena no representa:
revela.
Como en el Arte Povera,
la materia habla
desde su pobreza luminosa,
desde su verdad sin ornamento.
La luz no viene a mostrar,
sino a acompañar el tránsito.
Cruza el cuerpo de lado,
lo hiere apenas,
lo deja entre sombra y aparición.
Y en ese umbral —
donde la forma se disuelve—
la identidad se suspende.
No como pérdida,
sino como apertura.
Porque lo que somos
no habita en el nombre,
sino en la relación:
con la materia,
con el tiempo,
con aquello que resiste.
Crear es aceptar esa caída.
Y en ella,
en su peso justo,
volverse presencia.







Creditos
Editorial: Vestir el origen
Fotografia: Studio Kapture
Dirección creativa: Marcela Acevedo
Modelo: Andrea Behrens
Make up artist: Catherine Cadavid
Vestuario: Marcela Acevedo
Texto: Marcela Acevedo

