SUSCRÍBETE

APOYA

TIEMPOS DEL NUNCA Y COLOR SOMBRA

Fotos por Juan Pablo Velasco 

Hasta el 2 de abril, estarán abiertas las exposiciones Tiempos del Nunca y Color Sombra de los artistas Jim Amaral y Olga de Amaral en la galería La Cometa. Ambos, reconocidos nacional e internacionalmente, tienen un estilo marcadamente distinto. Ella se desempeña en el campo de los textiles, mientras que él explora las áreas de la escultura y el dibujo. Esto se pone en evidencia al ver las dos muestras paralelas, que, como ellos, conviven en un mismo espacio pero se diferencian fuertemente en términos de forma y contenido.

En el primer piso se presenta Tiempos del Nunca, una serie de esculturas en bronce, máquinas que el artista denomina como infernales y dibujos. El nivel de detalle en cada una de las piezas invita al público a examinarlas con cuidado, lo que lo lleva a descubrir que muchos de los elementos que las componen son removibles. El manejo del material y la técnica que Amaral utiliza le da vida a las esculturas, sobretodo a aquellas que parecen totems. Cada una de estas piezas posee distintos atributos; desde escudos y campanas hasta ruedas, e incluso una suerte de escritura desconocida grabada sobre sus superficies. Su apariencia hace alusión a un tiempo que ya fue, uno primigenio. Esto es reforzado con la presencia de las máquinas, pues al verse antiguas y oxidadas, es posible relacionarlas con artefactos de guerra. Las esferas y las ruedas son quizás las figuras que más se repiten en cada una de ellas, por lo cual todas guardan como elemento común: la posibilidad del movimiento. Desde los títulos hasta la forma en la que se ven y se presentan las piezas, se hace alusión a un tiempo pasado, tiempo que toma vida una vez el espectador realiza el recorrido al ritmo de la música de fondo; que por cierto es producto de las esculturas en movimiento.

La experiencia cambia totalmente cuando se sube al segundo piso, espacio donde está ubicada la muestra Color Sombra. Compuesta por tapices, nudos de lino y una serie de litografías, las obras llevan al espectador a través de un recorrido en donde la luz, el color y las texturas se establecen como los elementos más importantes. La complejidad geométrica presente en cada una de ellas se consigue a través de la yuxtaposición de materiales y el juego entre volúmenes, al igual que entre espacios negativos y positivos. Olga de Amaral logra construir unas piezas que por medio de ilusiones ópticas se presentan bidimensionales a lo lejos y tridimensionales una vez el espectador se acerca. La artista envuelve al público en un mundo de pequeñas partículas textiles y redes intrincadas de color que por un lado evidencian la delicadeza de los materiales utilizados y por otro, muestran la complejidad de su confección.

Las fotografías no le hacen justicia a lo que las piezas son realmente. Por esta razón, vale la pena visitar estas dos exposiciones que después de cinco años vuelven a reunir el trabajo de dos esposos en un mismo espacio.!

Dónde: Galería La Cometa
Carrera 10 # 94A – 25
Hasta: 2 de abril
Links de interés: Galería La Cometa 

[sociallinkz]

[td_block4 category_id=»4″ sort=»random_posts» limit=»6″ custom_title=»MÁS DE ARTE»]

Más de EXCLAMA

Desdoblando la percepción de la realidad

Es Devlin transforma Futura Seoul en un recorrido entre libros, espejos, luz y papel. En Come Home Again, la artista juega con nuestra percepción y convierte al público en parte de sus instalaciones.

Las imágenes que el poder quiere fuera

La censura revela cómo el poder busca controlar las imágenes, los relatos y las voces que cuestionan su versión de la historia.

El círculo cromático de Juan David Laserna

En El Círculo Cromático, Juan David Laserna reorganiza imágenes del conflicto armado colombiano en composiciones cercanas al paisaje para explorar cómo las imágenes moldean la memoria colectiva y nuestra comprensión de la violencia.

Casa Lima, una intimidad a cielo abierto

Casa Lima, de Pezo von Ellrichshausen, explora el equilibrio entre intimidad y soledad a través del agua, la luz y el paisaje.

El paraíso hecho a mano de Diego Cibelli

Escritura Con 10.800 flores de porcelana, Diego Cibelli crea un jardín fantástico que explora la pertenencia, la convivencia y las ambigüedades del paraíso.

Las criaturas mutantes de Astrid Svangren

Durante una residencia de un mes en Talleres Telecom, Astrid Svangren transformó el espacio en una pintura expandida donde textiles, transparencias y campos de color se entrelazan para explorar otras formas de habitar la arquitectura y el cuerpo.