06.11.2025. Amsterdam
In the basement of the Stedelijk Museum in Amsterdam, Sandra Mujinga (1989, Goma, DRC) transforms the space into an experience where reality feels different. Artist, DJ, and musician, Mujinga works across visual arts and performance, blending sound, light, and sculpture to create dystopian worlds.
En el sótano del Stedelijk Museum de Ámsterdam, Sandra Mujinga (1989, Goma, RDC) transforma el espacio en una experiencia donde la realidad se siente de otra forma. Artista, DJ y música, Mujinga trabaja entre las artes visuales y la performance, mezclando sonido, luz y escultura para crear mundos distópicos.

In Skin to Skin —on view until January 11, 2026— she presents her most ambitious installation to date: 55 identical sculptures inhabiting a green, electric landscape. This glow alters the perception of space and bodies, playing with repetition and light.
En Skin to Skin —abierta hasta el 11 de enero de 2026—, presenta su instalación más ambiciosa hasta la fecha: 55 esculturas idénticas en un paisaje verde y eléctrico. Este resplandor transforma la percepción del espacio y de los cuerpos, jugando con la repetición y la luz.


The work suggests a hidden society where the boundaries between the human and the technological blur. Through this repetition—of bodies, gestures, and presences—Mujinga raises questions about visibility, surveillance, and representation. She also reflects on Black bodies: always observed, yet rarely truly seen.
La obra sugiere una sociedad oculta, donde los límites entre lo humano y lo tecnológico se borran. A través de esa repetición —de cuerpos, de gestos, de presencias— Mujinga plantea preguntas sobre la visibilidad, la vigilancia y la representación. Cuestiona también los cuerpos negros: siempre observados, pero pocas veces realmente vistos.


Skin to Skin invites us to rethink how we look at bodies—what we see and what we fail to see. Through a fully sensorial experience, Mujinga turns the viewer into part of the work, another body within her hypnotic green universe.
Skin to Skin es una exposición que invita a replantear nuestra forma de mirar los cuerpos: lo que vemos y lo que dejamos de ver. A través de una experiencia sensorial envolvente, Mujinga hace del espectador parte de la obra, un cuerpo más dentro de su universo verde e hipnótico.

