20.02.2026. Los Clubes, Ciudad López Mateos

La Cuadra, diseñada entre 1966 y 1968 por Luis Barragán (México. 1902 – 1988), es una de las expresiones más importantes de su arquitectura: una finca que integra vivienda, instalaciones ecuestres y paisaje en un solo conjunto. Construida por encargo del ecuestre Folke Egerström, se ubica en Los Clubes, espacio residencial en Atizapán de Zaragoza, a pocos minutos de Ciudad de México. Desde 2025, La Cuadra opera como centro cultural público, a partir de la iniciativa de la Fundación Fernando Romero, que adquirió la propiedad con el propósito de preservarla y abrirla a la comunidad del arte y la arquitectura.
La Cuadra, designed between 1966 and 1968 by Luis Barragán (México. 1902 – 1988), stands as one of the most significant expressions of his architecture: an estate that merges domestic space, equestrian facilities, and landscape into a single composition. Originally commissioned by the ecuestrian Folke Egerström, it is located in Los Clubes, a residential development in Atizapán de Zaragoza, just minutes from Mexico City. Since 2025, La Cuadra has operated as a public cultural center under the initiative of the Fundación Fernando Romero, which acquired the property with the aim of preserving it and opening it to the art and architecture community.



El conjunto integra vivienda principal, caballerizas, patios, corredores y un gran patio amurallado con fuente monumental. El muro rosa —uno de los gestos más reconocibles de Barragán— articula el lugar, separando y conectando a la vez los ámbitos doméstico y ecuestre. Aquí aparecen muchas de sus obsesiones: planos de color saturado, espejos de agua, muros que encuadran la luz y una materialidad que combina piedra, tierra, pasto y superficies lisas teñidas de rosa y otras tonalidades intensas.
The complex brings together the main residence, stables, patios, corridors, and a large walled courtyard with a monumental fountain. The pink wall—one of Barragán’s most recognizable gestures—organizes the site, simultaneously dividing and connecting the domestic and equestrian realms. Many of his enduring preoccupations are present here: saturated planes of color, reflecting pools, walls that frame light, and a material palette combining stone, earth, grass, and smooth surfaces tinted in pink and other vivid tones.


Se inaugura una exposición permanente “Barragán en Barragán”, curada por Jorge Covarrubias, recorre la vida y obra del arquitecto desde dentro de una de sus propias construcciones. Paralelamente, La Cuadra mantiene un programa de exhibiciones temporales con artistas invitados. Durante la Semana del Arte 2026 en Ciudad de México, visitamos la exposición temporal de Félix González-Torres, que imagina un diálogo poético entre la obra del artista y la arquitectura de Luis Barragán. Curada por Pablo León de la Barra, activa las antiguas caballerizas diseñadas por Barragán en 1968 como espacio de encuentro entre arte y arquitectura. La muestra estará abierta desde el 8 de febrero hasta el 5 de abril de 2026.
A permanent exhibition, “Barragán in Barragán,” curated by Jorge Covarrubias, traces the life and work of the architect from within one of his own buildings. In parallel, La Cuadra maintains a program of temporary exhibitions with invited artists. During Mexico City Art Week 2026, we visited the temporary exhibition of Félix González-Torres, which imagines a poetic dialogue between the artist’s work and the architecture of Luis Barragán. Curated by Pablo León de la Barra, it activates the former stables designed by Barragán in 1968 as a space of encounter between art and architecture. The exhibition is on view from February 8 to April 5, 2026.


Hoy, La Cuadra permite comprender el pensamiento arquitectónico de Barragán in situ y experimentar cómo su obra se activa frente a la creación. Se establece un diálogo entre arquitectura moderna y arte contemporáneo operando como plataforma cultural activa. Más que una transformación formal, se trata de un cambio en la manera en que el lugar se habita y se integra al contexto cultural actual.
Today, La Cuadra allows visitors to understand Barragán’s architectural thinking in situ and to experience how his work is activated in relation to contemporary creation. A dialogue is established between modern architecture and contemporary art, operating as an active cultural platform. More than a formal transformation, it represents a shift in how the site is inhabited and integrated into the current cultural context.

