21.10.2025.
Texto por Adriana Sotelo

Es Devlin es una de las escenógrafas más prolíficas y audaces de nuestro tiempo. Su trabajo comenzó en el teatro y se ha extendido a escenarios de conciertos, desfiles de moda y eventos como la Exposición Universal o los Juegos Olímpicos. El impacto y la escala de sus proyectos han llevado el diseño escenográfico a otro nivel. Tiene un talento especial para crear espacios complejos y bellos que, además, sorprenden al público. Encontrarme en Seúl con su primera exposición individual en la ciudad era una oportunidad que no podía dejar pasar: experimentar la magia que habita su obra a través de una muestra que recorre más de treinta años de trabajo.
Es Devlin is one of the most prolific and daring stage designers of our time. Her work began in theatre and has expanded to concert stages, fashion shows, and events such as the World Expo and the Olympic Games. The impact and scale of her projects have taken stage design to another level. She has a particular gift for creating complex, beautiful spaces that also surprise audiences. Coming across her first solo exhibition in Seoul was an opportunity I couldn’t pass up: a chance to experience the magic of her work through a show spanning more than thirty years of her practice.


3rd Poem: Come Home Again
La exhibición me llevó a Futura Seoul, un espacio que cumplió dos años en agosto y se encuentra en el histórico barrio de Bukchon, que conserva la tradición arquitectónica del estilo hanok. Como parte de su programa artístico, el espacio creó una serie de exposiciones y eventos bajo el nombre 100 Poems. Cada artista invitado reinterpreta el lugar con su trabajo para crear un poema.
El tercer poema le correspondió a Es Devlin y se titula Come Home Again. La muestra reúne, por primera vez en un mismo espacio, cinco obras de la artista: Infinite Library, Mirror Maze, Come Home Again, Screenshare y Line of Light, además de un trabajo participativo llamado Collective Portrait. Todas las piezas fueron adaptadas a la arquitectura de Futura Seoul, lo que crea un hilo conductor a lo largo del recorrido.
3rd Poem: Come Home Again
The exhibition brought me to Futura Seoul, a space that celebrated its second anniversary in August. Located in the historic neighbourhood of Bukchon, it sits within an area that preserves the architectural tradition of hanok. As part of its artistic programme, Futura Seoul developed a series of exhibitions and events titled 100 Poems. Each invited artist reinterprets the space through their work to create a poem.
The third poem, Come Home Again, is by Es Devlin. For the first time, the exhibition brings together five of her works in one space: Infinite Library, Mirror Maze, Come Home Again, Screenshare, and Line of Light, alongside a participatory work titled Collective Portrait. Each piece has been adapted to Futura Seoul’s architecture, creating a connecting thread throughout the exhibition.


No estoy seguro de que yo exista…
Este tercer poema incorpora fragmentos literarios a lo largo del recorrido. Devlin es una ávida lectora y hace referencia constantemente a distintos autores en su trabajo. Por eso, no resultó extraño entrar en la primera sala, Infinite Library, y encontrarnos con una estantería de libros colocados al revés. De inmediato, una sensación de irrealidad invadió el ambiente.
«No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado; todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados». Esta frase de Borges, junto con las de otros autores, nos da la bienvenida. Las obras de Devlin juegan con nuestra percepción: la habitación se oscurece y sobre los libros se proyectan imágenes y textos. Lo que antes era un escenario se convierte en una pantalla; la función del objeto y del lugar se transforma en un instante. La cita de Borges anuncia que nos adentramos en otra dimensión. Devlin propone jugar con los límites del cerebro y confundirlo para darle al cuerpo la posibilidad de aprender por sí mismo.
En pocos minutos, el escenario-pantalla de la biblioteca se desdobla y revela un laberinto de espejos. Por arte de magia, volvemos a tener seis años y estamos a punto de entrar por primera vez en una sala de espejos. El juego de luces y reflejos nos impide comprender el lugar: estamos perdidos y solo nuestro cuerpo puede guiarnos. Deambulamos por un espacio fragmentado en mil pedazos, desorientados ante una realidad que escapa a nuestro razonamiento y, a la vez, fascina a nuestros ojos.


Al fin encontramos el paso hacia la siguiente instalación. Salimos emocionados y expectantes. En la tercera sala está Come Home Again, una extensión de un proyecto público anterior presentado en la Tate Modern. Aquella pieza se componía de dibujos en papel de especies animales londinenses en peligro de extinción. Para esta ocasión, la artista añadió especies amenazadas de Seúl. Dos entornos distintos se unen así para crear una realidad alterna.
La instalación de papel ocupa una sala blanca donde se escucha un coro de fondo. Parece que estamos en una catedral que rinde homenaje a los animales como parte de nuestro entorno y de nuestro hogar, ese home al que alude el título. El papel introduce una distancia frente a lo representado: reconocemos las especies y, al mismo tiempo, somos conscientes del material que les da forma.
El papel es parte intrínseca del trabajo de Devlin. Sus referencias a este material son recurrentes y enfatizan la importancia de nuestra relación con él. En Screenshare, una pantalla gigantesca reúne bocetos y trazos de algunos de sus procesos creativos. La proyección se divide y aparecen pequeños bloques de notas con dibujos de sus ideas. El público está invitado a tomar uno y llevárselo.
Devlin concibe la evolución de su trabajo a partir de la interacción con los espectadores. Sus obras se completan con el público y están pensadas para ser alteradas. Según cuenta, el 95% de su trabajo ya no existe físicamente: solo permanece en la memoria de quienes lo vivieron. De eso se trata esta activación del espacio: de llevarse un pedacito de una experiencia, la huella de un proceso. Mientras tanto, la pared se va desmantelando con la intervención de cada espectador.
La última obra es Line of Light. La pieza surge del recuerdo de la artista al despertarse, algo desorientada, en una habitación y ver una línea de luz que entraba por la ventana. Es un ejercicio de contemplación que tiene lugar en el jardín trasero de Futura Seoul. La montaña y el jardín se reflejan en un espejo de agua cuyo marco está perfectamente alineado con la gigantesca ventana del lugar.
Devlin sees her work as evolving through interaction with viewers. Her pieces are completed by the public and are designed to be altered. As she explains, 95% of her work no longer exists physically: it lives on only in the memory of those who experienced it. This is what activating the space is about: taking away a small piece of an experience, the trace of a process. Meanwhile, the wall is gradually dismantled as each visitor interacts with it.
The final work is Line of Light. The piece grew out of the artist’s memory of waking up, slightly disoriented, in a room and seeing a line of light coming through the window. It is an exercise in contemplation set in Futura Seoul’s rear garden. The mountain and garden are reflected in a shallow pool whose frame aligns perfectly with the space’s vast window.


La realidad se duplica y adquiere una dimensión extraña que tardamos un instante en comprender. La obra cambia con la luz natural a lo largo del día y modifica, al mismo tiempo, nuestra percepción de la arquitectura. Es un espejismo y un fragmento de realidad recreado mediante otros mecanismos.
El arte de Devlin es una vitamina que transforma la percepción y desencaja la realidad por un momento. Su trabajo puede parecer azaroso, pero está cuidadosamente calculado para asombrar. Nos propone experimentar con libertad; abre una compuerta y nos invita a alterar sus piezas, a perdernos, a fluir. Devlin quiere recordarnos por qué somos humanos. De alguna forma, salimos de esos espacios con una experiencia que quizá nos acompañe para siempre.




