10.03.2026. NYC

Born in Mumbai in 1954, Anish Kapoor has spent decades redefining the possibilities of sculpture. After moving to London in the early 1970s, he studied at Hornsey College of Art and later at Chelsea School of Art, where he began developing a practice centered on material, perception and spatial illusion. Over the past four decades and more, Kapoor’s work has ranged from intimate pigment sculptures to monumental public commissions—most famously Cloud Gate in Chicago. Across these different scales, he keeps returning to the same question: how sculpture can reshape the way we experience space.
Nacido en Mumbai en 1954, Anish Kapoor ha dedicado décadas a redefinir las posibilidades de la escultura. Tras mudarse a Londres a comienzos de la década de 1970, estudió en Hornsey College of Art y posteriormente en Chelsea School of Art, donde comenzó a desarrollar una práctica centrada en el material, la percepción y la ilusión espacial. A lo largo de más de cuatro décadas, su obra ha abarcado desde esculturas íntimas realizadas con pigmento hasta monumentales encargos públicos—entre ellos el célebre Cloud Gate en Chicago. A través de estas distintas escalas, Kapoor vuelve constantemente a la misma pregunta: cómo la escultura puede transformar la manera en que experimentamos el espacio.

A focused exhibition at Lisson Gallery in New York revisits one of the most enduring threads in Kapoor’s practice: the mirror. Bringing together a group of stainless-steel works produced between 2010 and the present, the exhibition looks at reflection not simply as a visual effect but as a device that subtly destabilizes the viewer’s relationship to the surrounding space. Kapoor’s sculptures often hover somewhere between solid object and optical illusion. Their highly polished surfaces bend architecture into unexpected shapes. These works refuse the idea of a stable object to observe from a distance. Instead, they draw the viewer into movement—encouraging us to approach, shift position and see the space differently. As one walks through the gallery, reflections warp and reassemble, turning the viewer into part of the work itself.
Una exposición concentrada en Lisson Gallery en Nueva York retoma uno de los hilos más persistentes en la práctica de Kapoor: el espejo. Reuniendo un grupo de obras en acero inoxidable producidas entre 2010 y la actualidad, la muestra aborda el reflejo no solo como un efecto visual, sino como un dispositivo que desestabiliza sutilmente la relación del espectador con el espacio circundante. Las esculturas de Kapoor suelen situarse en un territorio intermedio entre objeto sólido e ilusión óptica. Sus superficies altamente pulidas deforman la arquitectura en formas inesperadas. Estas obras rechazan la idea de un objeto estable que se observa desde la distancia. En cambio, invitan al espectador a moverse—acercarse, cambiar de posición y percibir el espacio de otra manera. Al recorrer la galería, los reflejos se deforman y recomponen, convirtiendo al espectador en parte de la obra.

One of the earliest pieces in the exhibition, Non Object (Plane) (2010), captures this quality with surprising simplicity. A folded sheet of polished steel rests against the wall, its reflective surface subtly bending the surrounding space. Its reflective surface continuously reshapes the surrounding gallery, producing an image that seems to extend beyond the sculpture’s physical limits. What first appears as a minimal gesture slowly becomes more disorienting: a surface that quietly unsettles one’s sense of orientation.
Una de las piezas más tempranas de la exposición, Non Object (Plane) (2010), captura esta cualidad con una simplicidad sorprendente. Una lámina plegada de acero pulido descansa contra la pared, y su superficie reflectante de forma sutilmente el espacio circundante. El reflejo transforma continuamente la galería que la rodea, produciendo una imagen que parece extenderse más allá de los límites físicos de la escultura. Lo que al principio parece un gesto mínimo se vuelve gradualmente más desconcertante: una superficie que altera silenciosamente nuestra sensación de orientación.

Elsewhere, this effect intensifies. In works such as Double Vertigo (2012), paired concave forms produce layered distortions that seem to pull the gaze inward. The experience carries a subtle tension—both inviting and slightly disquieting. Kapoor has long been interested in the idea of the void as a generative space, something ambiguous rather than empty. That void does not appear as darkness but as reflection itself, turning absence into an active visual condition. Color enters the exhibition in Stave (Red) (2015), where a lacquered red surface interrupts the precision of polished steel. The hue—often associated in Kapoor’s work with the body and interiority—introduces a different register to the mirrored field, giving the reflections a quiet emotional intensity.
En otras obras, este efecto se intensifica. En piezas como Double Vertigo (2012), formas cóncavas emparejadas producen distorsiones superpuestas que parecen atraer la mirada hacia su interior. La experiencia genera una tensión sutil—al mismo tiempo atractiva y ligeramente inquietante. Kapoor ha estado interesado durante mucho tiempo en la idea del vacío como un espacio generativo, algo ambiguo más que simplemente vacío. Aquí, ese vacío no aparece como oscuridad, sino como reflejo mismo, convirtiendo la ausencia en una condición visual activa. El color aparece en la exposición con Stave (Red) (2015), donde una superficie roja lacada interrumpe la precisión del acero pulido. El tono—frecuentemente asociado en la obra de Kapoor con el cuerpo y la interioridad—introduce un registro distinto en el campo de reflejos, otorgándoles una intensidad emocional silenciosa.

The context of the gallery is also significant. Founded in 1967, Lisson Gallery played an important role in the development of minimal and conceptual art, presenting artists such as Sol LeWitt and Donald Judd early in their careers. Ultimately, the works gathered here never produce the same image twice. Every movement in the room shifts the reflection. In Kapoor’s hands, sculpture becomes less a fixed object than an encounter—one that continuously blurs the boundaries between body, space and perception.
On view until april 11, 2026
El contexto de la galería también es significativo. Fundada en 1967, Lisson Gallery desempeñó un papel importante en el desarrollo del arte minimalista y conceptual, presentando a artistas como Sol LeWitt y Donald Judd en etapas tempranas de sus carreras. En última instancia, las obras reunidas aquí nunca producen la misma imagen dos veces. Cada movimiento dentro de la sala altera el reflejo. En manos de Kapoor, la escultura deja de ser un objeto fijo para convertirse en un encuentro—uno que difumina continuamente los límites entre cuerpo, espacio y percepción.
Exposición hasta el 11 de abril, 2026

