portada
[Editorial]
Escrito por:
Lina Tono
Fotografía:
Juan Pablo Valencia
EXCLAMA
Número 9
MAFIA

DIRECTOR
Juan Pablo Valencia
EDITORA
Lina Tono
PRODUCTOR Digital
Otto Nassar
COMERCIAL
Laura Naranjo
DISEÑO Editorial
iiddeeaa.com

COLABORACIONES - staff
Alberto Van Stokkum [Barcelona]
Sara Graça [Zurich]
Elizabeth Olazar [Nueva York]
Magalí Flack [Buenos Aires]
Daniel Bartolomé [Buenos Aires]
Hernan Burset [Buenos Aires]
Elena Lafuente Alonso [León España]
Maria José Arboleda [Milán]
Daniella Benedetti [Milán]
Juan Ricardo Rincón [Bogotá]
Daniel Salgado [Bogotá]
Santiago Ramos [Montreal]
Aldo Chaparro [Mexico DF]
Sergio Oliveros [Barcelona]
Lina Calle [Madrid]
Danuta Assia [Barcelona]
Chidy Wayne [Barcelona]
David Lopez [Barcelona]
Ricardo Seligmann [Bogotá]
Andrea Sangiovanni [Bogotá]
Sebastian Zuleta [Bogotá]
Gema Lozano [Barcelona]
Bia Ferrer [Sao Paulo]
Laura Salgado [Bogotá]
Maria Paz Ruiz [Madrid]
Raúl Peix [Barcelona]
Juliana Ossa [Medellín]
Juan Guillermo Escobar [Madrid]
Natasha PWP [Milán]

PORTADA
Fotografía: Alberto Van Stokkum
Diseño: iiddeeaa.com

EXCLAMA
escribo@revistaexclama.com
Bogotá
Colombia
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MAFIA

Un disparo rompe el espeso aire en el bar.

Es una ordinaria noche de invierno y afuera, la gente que camina exhalando hilos de hielo caliente, apenas escucha una diminuta ráfaga que no alcanza a despertar sospechas. En los andenes todo sigue igual, los arropados transeúntes apuran su camino por entre la noche ignorando aquello que, escaleras abajo, va dejando una pequeña corriente de sangre goteando desde la barra hasta el suelo.

Sammy, de 47 años, ha quedado tendido sobre el mostrador después de que esa bala silenciosa le perforara en cuestión de segundos la parte trasera de la calva. Su mano pierde fuerza a medida que la vida lo abandona y se desprende lentamente de ese vaso de whisky que bebía hacía apenas media hora.

La gruesa cadena de oro que baja de su cuello se riega como agua sobre el tablón de madera y sus extremidades desgonzadas, se siguen meciendo en una última danza con la noche. El segundero aún camina firme en su Rolex dorado.

Ahí, mirando a Sammy pagar por todas las veces que envió dedos y cabezas envueltas en bolsas negras a su jefe como prueba de lealtad, supimos que para esta edición tendríamos que trasladarnos al subsuelo. Sí, esta vez bajamos a los sótanos donde hombres como Sammy se encuartelan y pasan los días sacando filo a sus navajas, y cuidando los cargamentos y botines. Esta vez caminamos con elegancia por entre la gresca y sacamos del galpón nuestro viejo Cadillac, para darles un paseo por el mundo de La Mafia. Así que ajusten las cintas de sus sombreros y hablen muy bajo, porque esta vez traemos los mejores secretos de misteriosos negocios, riñas entre grafiteros, mercados controlados por orientales, cenas al mejor estilo de Al Capone y mucha, pero mucha violencia elegante.

Silencio...alguien se acerca.

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