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[Arte]
Entrevista:
Juan Pablo Valencia
Fotografía:
Cortesía Aldo Chaparro
Tema:
Aldo Chaparro, uno de los artistas más activos de latinoamérica, nos cuenta en una entrevista sobre su vida, su fascinante obra y sus percepciones sobre el mundo del arte.
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Aldo y las palabras

Justo cuando preparábamos la publicación de nuestra novena edición, tuvimos la suerte de encontrarnos en Bogotá con el Artista peruano Aldo Chaparro, quien por esos días hacía una maravillosa exposición de su obra “Here we are now, entertain us” en la Galería Nueve Ochenta.

Muy amablemente Aldo, quien radica actualmente en México y cuyo trabajo ha viajado por grandes ciudades como Nueva York, Berlín, Rotterdam y París, accedió a responder algunas preguntas sobre su trabajo, el mundo del arte y sobre nuestro tema central, La Mafia.

Lo que encontramos fue sorprendente, Aldo y su obra artística guardan una sabia fascinación por la transparencia de las ideas, por la magia del juego de la descontextualización, y se sumergen en el mundo artístico como una intrigante forma de comunicación entre el artista y el espectador. Muchas gracias a Aldo por dedicarnos unos minutos de su tiempo.

Esto fue lo que Aldo nos contó:

R.E: ¿En qué momento te interesas por el arte?

A. C: Desde que me acuerdo, para mi no hubo otra opción. Desde el primer momento el arte fue un espacio en el que yo me sentía cómodo y que inmediatamente me hacía descalificar cualquier otra actividad. Creo que nunca hubo un momento específico en el que haya tenido que decidirme entre el arte y alguna otra cosa.

R.E: ¿Cuáles son las mayores influencias en tu trabajo?

A. C: Depende mucho del momento en el que estoy. Yo estoy todo el tiempo buscando referencias, por ejemplo, hace muchos años cuando trabajaba con madera, admiraba mucho el trabajo de los nuevos expresionistas alemanes. Ahora las grandes influencias de mi trabajo tienen que ver con música, ya he hecho tres exposiciones completas basadas en una canción de Lou Reed. Una parte de mi trabajo consiste en buscar letras de canciones, las cuales descontextualizo para ubicarlas en el mundo del arte, teniendo como resultado un cambio de sentido en las palabras y una dimensión completamente nueva, que las hace parecer más reflexiones sobre el proceso de la obra, que extractos de canciones.

R.E: ¿Hay algo de música en esta exposición que presentas en Bogotá?

A. C: Sí, de hecho el título de la exposición actual es “Here we are now, entertain us” que es un extracto de una canción de Nirvana. Hay una pieza que he trabajado con Natalia Valencia, en la que ella canta la canción tan despacio que es difícil reconocer su origen. Kurt Cobain no ponía mucho interés en las letras de sus canciones, decía que no importaban porque eran sólo ideas que iban unas detrás de otras, por eso la pieza tiene, por un lado este juego con el sentido auditivo, el audio ocupa un espacio físico que se convierte casi en un volumen que llena la sala de la galería y por otro lado la pieza te obliga a prestar atención a la letra, la cual en apariencia no dice mucho.

R.E: ¿Además de trabajar con música y escultura, qué otro tipo de trabajos haces?

A. C: Tengo dos revistas que se llaman Celeste y Baby Baby Baby. Es un proyecto que tengo con mi esposa, Vanesa Fernandez, desde hace 9 años. Fui el editor de Celeste los primeros 10 números y ahora soy el director. Los procesos editoriales han sido una influencia muy fuerte en mi trabajo como artista, sigo funcionando como un editor, pues genero mi propio discurso articulando los discursos de otras personas o de diferentes disciplinas.

R.E: ¿Por qué tanto enfoque en palabras, frases y tipografías?

A. C: Todo viene un poco de mi experiencia editorial, las palabras son un arma muy poderosa para comunicar. Justamente estoy trabajando en esta pieza para la exposición que dice: “Id be surprisingly good for you” se trata de un extracto de una canción de Madonna, la pieza pareciera que se está promocionando a sí misma, dirigiéndose directamente al espectador.

R.E: Hablas de Kurt Cobain y de Madonna, ¿por qué elegiste a esos artistas contemporáneos de rock y pop?

A. C: A mi me interesa que cuando el espectador vea las piezas de texto tenga una conexión rápida e inmediata; por eso no uso frases sacadas de música no popular, ni de situaciones que requieran demasiado “background” o demasiada información previa. Me interesa básicamente ese juego en el que el espectador reconoce la canción apenas ve la letra, entonces hay un cruce de sentidos, ya que tienes una experiencia auditiva a través de la vista y la memoria, un efecto un poco sinestésico.

R.E: ¿A quién admiras o respetas en el mundo del arte?

A. C: Hay muchísimos. Por ahora, por ejemplo, Lou Reed es una influencia tremenda en mi trabajo, siempre estoy escuchando su música y analizando sus letras.

R.E: ¿Eres músico?

A. C: No, no me interesa tocarla o interpretarla, sino trabajarla desde mi campo.

R.E: ¿Dónde vives físicamente?

A. C: En México

R.E: ¿Y mentalmente dónde vives?

A. C: Un poco en todos lados, mi trabajo no presume tener raíces ni peruanas ni mexicanas, pero sin embargo sí estoy preocupado porque se me entienda como un artista contemporáneo latinoamericano. Aunque el panorama artístico latinoamericano está lleno de souvenirs de lujo, hechos todavía pensando en agradar al "otro", yo estoy mucho más a favor de un artista latinoamericano que entiende el contexto internacional, que conoce el lenguaje en el que se dicen las cosas y que no se preocupa tanto por hacer una pantomima o una payasada de su identidad local.

R.E: ¿Qué es arte contemporáneo para Aldo Chaparro?

A. C: Contemporáneo se refiere a algo que sucede en tu momento. Es un tipo de comunicación.

R.E: ¿Qué opinión tienes sobre el arte contemporáneo en Latinoamérica?

A. C: Está cambiando muchísimo, es un escenario súper activo, en países como Colombia, México y Brasil. Sobre todo México se ha convertido en una especie de NY en Latinoamérica, hay muchos artistas de otros países que van a hacer carrera en México porque tiene una plataforma extraordinaria, con un mercado que está creciendo mucho.

R.E: ¿Hay algún mensaje homogéneo entre estos países en materia de arte?

A. C: A veces generalizamos un poco cuando se trata de latinoamérica, pero en específico son propuestas muy diferentes.

R.E: ¿Qué se le viene a la cabeza con la palabra MAFIA?

A. C: Lo primero en lo que pienso es en un Clan con sus propias reglas. Todos somos parte de pequeñas mafias.

R.E: ¿Alguna vez te has inspirado en la mafia para trabajar?

A. C: me interesa mucho ver cómo la música agrupa a la gente, por género, por generaciones . Si agarro tu Ipod puedo saber quién eres a la perfección, es un indicador muy claro sobre tu clan.

R.E: ¿Entonces, podría ser una especie de subcultura?

A. C: Sí, un conjunto de gente que vive bajo sus propias reglas.

R.E: ¿Qué opinas de la mafia en el arte?

A. C: El contexto del arte pareciera definir un clan cerrado que controla una especie de dictadura. La gente se queja mucho de este sistema, pero creo que es cuestión de saber jugar con él.

R.E: ¿Un lugar para conocer?

A. C: Cartagena

R.E: ¿Una canción?

A. C: Últimamente he estado escuchando mucho a Wendy Carlos, quien hizo la música de la Naranja Mecánica. Era un personaje muy extraño, uno de los primeros en trabajar con música electrónica.

R.E: ¿Un museo?

A. C: En Lima esta el museo de Enrico Polli, que ha dedicado su vida a coleccionar las piezas de arte precolombino y colonial más hermosas del Perú.

R.E: ¿Cómo te ves dentro de 5 o 10 años?

A. C: Bastante más viejo.

R.E: ¿Y en el trabajo?

A. C: Me gustaría lograr un proceso de síntesis, eliminar lo accesorio de mi trabajo y poeder verlo con más claridad. Quisiera tener piezas más sintéticas y contundentes, crecer en formato tal vez y tener una propuesta más clara.

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