La voz de las imÁgEnes: La fotografÍa ha cambiado nuestros cÓdigos
La fotografía es un lenguaje de imágenes en el que las palabras son substituidas en su función.
¿Quién de nosotros no ha jugado Mímica? Ese juego en el que se conforman equipos y donde cada equipo delega la responsabilidad en uno de sus miembros para hacer una interpretación temática sin palabras, para que los demás miembros del equipo tengan tiempo limitado de adivinar a qué corresponde la interpretación.
Los fotógrafos, como documentadores, somos ese jugador que valiéndose de un lenguaje mudo pero elocuente tiene que narrar historias en imágenes para que los demás entiendan lo que nuestras palabras no dicen. Los temas pueden ser diversos y las historias que nuestras fotos cuentan, son casi infinitas.
Es así como interpretamos en las fotos de Ansel Adams los paisajes de los parques nacionales que nos hablan de las montañas, de ríos, de estaciones, nubes, árboles y piedras; poniéndonos en el estado de ánimo que transmiten la gama tonal y la composición de estos poemas hechos de paisajes.
El espectador desprevenido no ve el rigor de el sistema de zonas ni la magnitud de la cámara de gran formato que Ansel Adams usaba para tomar sus fotos. Es así como Adams juega a la mímica con nosotros: él provee sus imágenes y nosotros tratamos de adivinar en ellas quién es el fotógrafo detrás de la cámara y qué pasa en su mente al momento de obturar la cámara para exponer la película.
Ahora bien, si es Helmut Newton quien nos reta con sus imágenes a ver a la mujer como objeto de deseo y como anfitriona de las situaciones que nos seducen, el entorno es accesorio: enmarca a la mujer y la enfrenta al género femenino con su perspectiva inminentemente masculina. ¿Cómo se llega allí valiéndose de la luz, la composición, la profundidad de campo, el contraste y la exposición?, ¿Cómo remplazar con la luz y el sujeto que delata en el fotograma, todos los significados y las normas de la lingüística que nos enseñaron cuando rompimos nuestro silencio y nuestros pensamientos se tornaron audibles?
La fotografía que no pertenece al cine, se vale de un solo fotograma para comunicar o sugerir la historia o el sentir que pretende transmitir. Henry Cartier Bresson es quizás el fotógrafo que resaltó con su trabajo el momento decisivo, el momento que más elocuentemente logra ese objetivo de la foto - documentación. Esto lo logra en parte mediante el uso de la cámara Leica de 35 mm que le permite la reacción ágil para elegir ese instante privilegiado que el fotógrafo narra en ese único fotograma toda una historia. Otra manifestación de humanidad sería la fotografía de los adjetivos, la que nos clasifica en altos, importantes, bellos, tristes y viejos entre, muchos otros. Por ejemplo, Richard Avedon fue el fotógrafo de lo `glamuroso´.
Son fotógrafos como Avedon, quienes definen para nosotros con sus fotos los adjetivos con que nos definimos como individuos entre la humanidad. ¿Cómo podemos con nuestras fotos definirnos, si somos parte de la definición y de los definidores? ése es en parte el misterio de la fotografía de moda y de estilos de vida que nos plantea Avedon con su obra, mientras usa fondos blancos aislando el sujeto y limitando la información al sujeto por fuera de todo contexto.
Desde un punto de vista antropológico, la fotografía es una herramienta de estudio para las distintas manifestaciones de la humanidad. ¿Cómo no ver en las fotografías de Sebastiao Salgado el estudio taxonómico, socio-cultural y etológico de los seres humanos en su historia reciente? La claridad narrativa de las fotografías de este economista, que con una cámara en sus manos dedicó su vida a apuntarla a donde los seres humanos estábamos, dejando nuestra huella unos en otros, en el medio ambiente y en nuestra historia en curso.
Helmut Newton, Richard Avedon, Ansel Adams, Sebastiao Salgado y Henry Cartier Bresson son algunos de los protagonistas que nos han inspirado para tomar con nuestras manos una cámara y romper el silencio con un click.
Los sujetos, los temas y las historias varían entre uno y otro, pero el lenguaje siempre es uno solo. La fotografía es parte de nuestra historia reciente y ha cambiado la manera como contamos las historias que narramos.












