Esta fiesta se organiza en un escenario totalmente natural, en medio de la isla Jean Drapeau, situada muy cerca a Montreal, durante todos los domingos del verano canadiense.
A las 2 de la tarde empiezan los DJs a jugar con sus tornamesas al pie de una increíble escultura de Alexander Calder, mientras entre el público cada quien se toma la fiesta a su manera. A este gran evento van desde familias enteras, que simplemente quieren pasar un buen rato entre la música y la naturaleza; hasta jóvenes que van a seguir el desorden de la noche anterior.
A todo esto se le suman cantidades desorbitadas de cerveza, perros calientes y una buena dosis de actitud dominguera, altamente necesaria para gozarse esta fiesta como debe ser.
El Piknicelectronik es un espacio para disfrutar en exceso la música, la naturaleza y el corto verano de Montreal.
¿Quién dijo que los domingos eran aburridos?











