En cualquiera de ellas se puede encontrar algo que de inmediato hace pensar: ¿era esto necesario? ¿me lo tiene que mostrar así, de semejante forma?
Precisamente esto es lo que gusta de este contador de historias de bajo nivel social.
Sus historias se generan desde muy pero muy adentro de la sociedad, tan adentro, que esta aparece como una sociedad extraña para todos, algo desconocida en sus sombras y recovecos.
Los personajes de Ki Duk no son los típicos de una película comercial, por el contrario, este director está siempre en la búsqueda de personajes extraños, de quienes saca el mayor provecho, mostrando lo mejor y lo peor de cada uno de sus perfiles.
En su película SEOM (en coreano), lo que traduce en español La Isla, se demuestra por qué en el cine también se cumple eso de `las imágenes dicen más que cualquier palabra´, frase imprescindible a la hora de hablar sobre el cine de Ki Duk. Para comprobarlo basta ver esas escenas de La Isla y entonces se entenderá el exceso, ese mismo que hizo desmayar a un periodista italiano durante su proyección en el festival de Venecia. La isla es sin duda un `peliculón´.
Es posible quedarse sin palabras después de ver tal cosa. Sin duda alguna es un exceso, pero no cabe duda de que es un exceso buscado, estudiado y muy bien manejado. Este tipo es un artista de los grandes.
Sin embargo, este amigo Coreano tiene un lado más liviano, porque no todas sus películas tienen un exceso tan grotesco.
En películas como la que sigue, vale la pena preguntarse ¿ Qué diablos pasa acá?, decídanlo ustedes mismos:
Exceso de belleza, de sutileza, de pasión, de poesía, y todo sin decir una palabra, solo con imágenes. Lo anterior son pedazos de BIN-JIP (en Coreano), lo que traduce en español Hierro 3. Después de verla, no queda la menor duda de que, lo que hace Ki Duk en realidad es otra cosa.
Que vivan los excesos de Kim Ki Duk, aplausos y más aplausos para él, porque lo que hace este coreano es lo más difícil de hacer en una profesión tan linda y tan complicada.
En el cine, quien se arriesga con sus excesos normalmente sale perdiendo y es visto como el `loquito´ que hace cine porque se fumó hasta la planta de su abuela. La sociedad encasilla, así que el resto de películas, cortos y todo lo que haga, siempre será visto como mera porquería.
A Mr. Corean le pasó esto en su tierra, pero no en el resto del mundo, que sí supo disfrutar de su mágica locura. El tipo es lejos el mejor cineasta de Corea, pero allá no lo ven mucho; en cambio es solicitado en todos los festivales del mundo, con sus nuevas creaciones un poco excedidas de todo.
Ki Duk vio su primera película a los 27 años de edad en Paris, ¿hay alguna otra forma de describir a este tipo que no sea "genio"? Avisen si la encuentran.











