"Si usted arroja una rana viva a una cazuela con agua hirviendo, la rana con toda seguridad se salvará, pues ante la sensación abrasadora del agua en ebullición, el batracio se impulsará sobre el agua en centésimas de segundo y saltará fuera de la cazuela humeante. Pero existe una pequeña variante del experimento. Meta la misma rana en la misma cazuela, sólo que esta vez llena de agua fría. La rana se sentirá cómoda en su elemento, y no saltará. Luego caliente paulatinamente el agua, y verá como la rana termina su vida cociéndose sin que apenas se entere."
Felipe Martínez
"La rana cocida"
29 de marzo de 2001
foro.galeon.com
Norman Foster es uno de los arquitectos practicantes más importantes del mundo de hoy. El Premio Pritzker de Arquitectura, el premio Stirling y el premio Príncipe de Asturias son solo tres de más de 200 premios que Foster ha recibido a lo largo de su carrera.
Las obras de Foster están por todo el mundo, entre las más destacadas se encuentran el Parlamento Alemán, "The Reichstag" en Berlín, el aeropuerto más grande del mundo en Beijing, China, la torre "Swiss Re" en Londres llamada actualmente El Pepino, el Gran Patio del museo Británico en Londres, la espectacular sede de "Hongkong and Shanghai Bank", en Hong Kong y el Ayuntamiento de Londres.
La sostenibilidad ha sido la columna vertebral del estudio de Norman Foster. Con el uso de nuevas tecnologías inspiradas en viejas tradiciones, ha logrado diseñar la primera ciudad del mundo 100% ecológica, que no emitirá dióxido de carbono y será totalmente autoabastecida. Esta ciudad, llamada Masdar, está en construcción y se encuentra en Emiratos Árabes.
En mis tiempos de estudiante de arquitectura en el Colegio de Arquitectura de Oxford, siempre quise ser parte del equipo de Norman Foster. Tan pronto me gradué apliqué para una entrevista que nunca prosperó. Dos años más tarde volví a intentarlo y me ofrecieron ser parte del equipo. Mi alegría era difícil de ocultar, con entusiasmo empecé a trabajar y tuve la posibilidad de participar en varios proyectos, como el desarrollo del barrio de invasión más grande del Asia, este se llama Dharavi y queda en Mumbai, India, recientemente conocido por la película "Slumdog Millionaire". También trabajé en el diseño de la nueva torre del World Trade Centre en Nueva York, el diseño del nuevo bus Route Master de Londres, y en el diseño de la Torre de la India, edificio residencial en Mumbai de 500 metros de altura.
Haber trabajado para Norman Foster me enseñó a ver la arquitectura de otro modo y pude observar cómo en su estudio se celebra la dualidad.
Celebrar la dualidad en la arquitectura, es el punto de partida para lograr un diseño que nos invite a explorar el espacio y nos engrandezca el espíritu. Celebrar es un verbo que ha acompañado al ser humano desde su existencia; no hay cultura que exista sin celebrar sus fiestas y tradiciones.
Ahora bien, hablemos de la reunión de dos características opuestas en una misma persona o cosa; es decir la dualidad.
Entre el frio y el calor, el amanecer y el atardecer, el abierto y el cerrado hay una transición de dos características opuestas.
Enfoquémonos en esa transición, pues es en ella donde está la verdadera esencia y el significado más natural de la dualidad.
Si somos consientes de esta transición y la percibimos con agrado, estaremos en el punto de partida para recibir los cambios de manera positiva, cada vez que una transición llegue a su fin.
El diseño del espacio puede amplificar la percepción de esa transición, y si además de amplificarla la celebra, será un espacio que nos invitará a asombrarnos y un espacio que nos llevará a sentir más conscientemente la funcionalidad del mismo. Esto se puede aplicar en cualquier espacio; público o privado, de permanencia o de tránsito.
Fue mi experiencia en el estudio de Norman Foster, la que me permitió captar una nueva percepción del diseño arquitectónico y entender la importancia de la palabra celebrar.
Ahora sé que un diseño arquitectónico es el resultado creativo de un análisis riguroso del lugar donde se va a edificar y de quien lo va a utilizar. Ese análisis nos tiene que llevar primero a la esencia del proyecto, a entender cuál es la idea característica, en qué tipo de dualidad se mueve y la transición que vamos a celebrar; luego, el talento y la creatividad hacen el resto.
Jose Manuel Restrepo
cortesía internet/
Norman Foster
Aprendiendo a celebrar la arquitectura en el estudio del gran Norman Foster.







